CLASES REGULARES DEL MÉTODO FELDENKRAIS

EL MÉTODO
 
¿Qué es?

 

Feldenkrais es un método de educación somática que promueve el desarrollo de nuestro potencial humano. Aborda a la persona desde el movimiento y la atención dirigida, permitiéndole emprender un viaje a la autoconciencia, para conocer cómo hacemos lo que hacemos, y así poder vivir de una manera más eficiente y plena.

 

“No busco cuerpos flexibles, busco cerebros flexibles. Mi propuesta es devolver a cada persona su dignidad humana”

 

"Si cambias la manera de moverte, cambias la manera de pensar”

 

¿Cómo se practica? 

 

Las lecciones de Autoconciencia a Través del Movimiento son una serie de secuencias de movimiento guiadas en las que las personas son conducidas de manera verbal. Existen más de mil lecciones, y éstas son realizadas de manera suave y gentil, sin modelo a imitar con un énfasis en reducir el esfuerzo y desarrollar la autoconciencia.

 

Los beneficios son un aumento de la flexibilidad, coordinación, mejora la respiración, aumenta el rango de movimiento….Estimula el cerebro y su capacidad para seguir aprendiendo, aumenta la plasticidad cerebral. Desarrolla y estimula, la atención, sensibilidad, creatividad, percepción e intuición. Mejora la autoimagen y la autoconciencia.

 

Al aprender a percibirnos en movimiento recuperamos la experiencia en el cuerpo vivido y su capacidad de re-educarse, recordando cómo estar totalmente presentes en nosotros mismos, desarrollándonos personal y espiritualmente a través de la conciencia por el movimiento.

 

Feldenkrais resume su pensamiento aludiendo a la siguiente parábola tibetana:

 

    “Una persona sin autoconciencia se parece a un carruaje en el que los pasajeros son los deseos, los caballos los músculos y el carruaje mismo el esqueleto. La auto-conciencia es el cochero, dormido. Mientras el cochero siga dormido, el carruaje será arrastrado sin objetivo alguno hacia este o aquel sitio, cada pasajero procurará dirigirse hacia un sitio particular y los caballos tirarán en otras direcciones. Pero cuando el cochero se despierta y empuña las riendas, los caballos tiran del carruaje hacia los destinos a donde deben llevar a los pasajeros.”

 

A esto añade:

 

    “En los momentos en los que se une el sentimiento, los sentidos, el pensamiento y el movimiento, el carruaje avanza a gran velocidad por el camino que le corresponde. El ser humano puede, entonces efectuar descubrimientos, inventar, crear, innovar y “saber”. Comprende, entonces, que su pequeño mundo y el mundo que le rodea no son sino uno y el mismo y, en esa unión, ya no se siente sólo.”

 

¿Te suena?